744. Si algún día me atrevo… a mirarte de frente y no bajarme la mirada.

By

Quinta entrada de la serie: Si algún día me atrevo.

Durante mucho tiempo bajé los ojos cada vez que pasabas cerca.

No por vergüenza, ni por indiferencia.

Bajaba la mirada porque dolía… porque mirarte de frente era como romperme otra vez.

¿Sabes lo que es amar tanto a alguien que ni siquiera puedes sostenerle los ojos?

Es saber que ahí dentro hubo un mundo, el nuestro, y que ya no queda sitio ni para quedarnos un segundo más.

Si algún día me atrevo, voy a mirarte como quien ya no espera nada, pero recuerda todo.

Como quien aprendió a caminar con las manos llenas de cenizas, y aun así sabe que el fuego una vez lo tuvo todo.

Voy a mirarte sin rencor, sin preguntas, sin temblores.

Con el corazón firme, aunque aún roto.

Con la dignidad que estuve a punto de perderte… por no perderte.

Voy a sostener tu mirada como quien sostiene su historia.

No para reprocharte nada, sino para que sepas que sobreviví.

Que aquí estoy.

Que sigo de pie.

Que aprendí a ser yo otra vez… incluso sin ti.

Y tal vez, ese día, tú apartes los ojos.

Y por fin comprendas cuánto dolió todo.

Cuánto tuve que callar.

Cuánto aprendí a amar sin que tú lo supieras.

Si algún día me atrevo, te miraré sin miedo, sin culpa, sin nostalgia.

Y en mis ojos no verás odio, verás todo lo que fui capaz de sentir… aun cuando tú no lo sentiste conmigo.

Porque mirar a quien una vez fue tu todo… y no temblar, también es una forma de victoria.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario