745. Si algún día me atrevo… a soltar el último hilo rojo que nos regalamos en nuestra primera cita.

By

Sexta entrada de la serie: Si algún día me atrevo.

No será como romper una cuerda, será como soltar una parte de mí.

Porque no eres solo un recuerdo, fuiste mi punto de partida… y mi destino.

Soltar el hilo rojo que nos regalamos en nuestra primera cita no es rendirse, es aceptar que ya no hay nada que sostener.

Durante tanto tiempo viví aferrado a ese “por si acaso”, a esa absurda esperanza que disfrazaba de paciencia, a ese hilo invisible que tú no veías, pero que yo sujetaba con las dos manos, con los dientes, con el alma.

Si algún día me atrevo a soltarlo, será porque habré entendido que amar no puede ser sinónimo de resistir en soledad, que el amor no puede ser unidireccional ni sustentarse en silencios.

Soltaré ese hilo rojo no porque te haya dejado de amar, sino porque por fin habré aprendido a amarme más a mí.

Ese día no haré ruido.

No gritaré que me voy.

No escribiré mensajes ni buscaré despedidas.

Simplemente, me quedaré quieto… y ya no tiraré de nada.

Ese hilo caerá solo.

Y tú, tal vez, sientas que algo se ha ido, pero no sabrás el qué… hasta que ya no me encuentres donde siempre estuve.

Si algún día me atrevo, te soltaré sin odio, sin venganza, sin lágrimas… con la ternura de quien supo esperar demasiado y la dignidad de quien ya no puede esperar más.

Y entonces, solo entonces, seré libre.

No de ti, sino de esa parte de mí que nunca quiso irse.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario