758. No estoy donde quiero, pero ya no soy quien era

By

No estoy donde quiero. Aún hay días en los que me duele respirar recuerdos. Aún me descubro deseando cosas que ya no tienen sentido. Aún hay momentos en los que dudo, en los que me rompo un poco por dentro sin que nadie lo note.

Pero hay algo que sí sé: ya no soy quien era.

Ya no me callo lo que siento solo para no incomodar.

Ya no acepto migajas emocionales mientras finjo que estoy bien.

Ya no me dejo para después por miedo a que me dejen primero.

He aprendido, a base de golpes, que amar no significa desaparecer en el otro.

He entendido que la lealtad mal entendida puede convertirse en una condena.

Y que muchas veces no es el otro quien nos abandona… somos nosotros quienes nos dejamos atrás intentando retener lo que ya se ha ido.

No estoy donde quiero. Me falta camino. Me falta sanar algunos fragmentos que aún sangran. Pero también me reconozco: estoy de pie.

He reconstruido partes de mí que pensé perdidas. He dejado de buscar aprobación en ojos ajenos. He empezado a escuchar mi propia voz, esa que durante años silencié por miedo a no ser suficiente.

Ya no corro detrás de quien no quiere quedarse.

Ya no insisto donde me cierran la puerta en la cara.

Ahora me abro camino, lento pero firme, aunque a veces lo haga con las manos temblando.

No estoy donde quiero… pero ya no soy quien suplicaba amor disfrazado de dignidad.

Ya no soy quien se rompía por sostener lo insostenible.

Ya no soy quien se quedaba esperando lo que nunca iba a llegar.

Y por eso, aunque el corazón aún duela, puedo mirar atrás y decir:

Estoy sanando.

Estoy creciendo.

Y aunque no lo parezca… estoy avanzando.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario