Desintoxicación emocional – Cierre del día
Hoy no ha sido un mal día. Pero tampoco uno fácil.
Ha sido de esos en los que todo está aparentemente en orden… y aun así, algo dentro pesa.
No sé si era cansancio, memoria o simplemente ese vacío que a veces se instala sin explicación.
No era tristeza, no era nostalgia. Era esa sensación de estar… pero no del todo.
De ir cumpliendo con el día, de moverse, de hablar, incluso de reír… mientras por dentro hay un eco que no se calla.
Y en medio de eso, entendí algo: no siempre necesito respuestas, ni consuelo, ni alguien que intente arreglarme.
A veces, lo que más falta me hace es presencia sin exigencias, un espacio donde no tenga que explicar por qué me siento así.
Un lugar donde pueda simplemente ser, con todo lo que cargo y todo lo que aún no entiendo.
Hoy no busqué. No forcé. No huí.
Solo dejé que el día me atravesara.
Y aunque hubo silencio, también hubo verdad.
Mañana será otro paso.
Pero esta noche, me permito estar así: con lo que hay, sin disfrazarlo.
Un día más lejos de lo que me dolía. Un día más cerca de mí.
Continuará…
Deja un comentario