810. Lo que me despertó una frase (IV)

By

“Después de tomar una gran decisión, alguien me preguntó:

—¿Eres feliz?

Y yo respondí: feliz no, en paz sí. En la vida aprendí que no siempre seré feliz, ahora estar en paz es mi gran necesidad.”

Hay una pregunta que a veces llega sin avisar:

¿Eres feliz?

Y durante mucho tiempo, esa pregunta me empujaba a mentirme.

A buscar sonrisas forzadas, momentos editados, excusas para convencerme de que sí, de que todo estaba bien.

Porque parecía que si no eras feliz, algo en ti estaba roto.

Pero hoy ya no respondo igual.

Hoy no busco la felicidad como antes, con urgencia, con ansiedad, con necesidad de demostrarla.

Porque he aprendido que la felicidad va y viene, que no es constante, que no siempre se deja agarrar.

Pero hay algo que sí se puede sostener… la paz.

Después de tomar ciertas decisiones —dolorosas, necesarias, valientes— entendí que no siempre puedo ser feliz… pero sí puedo estar en paz con lo que elijo.

Con lo que dejo atrás.

Con quien decido no volver a ser.

Paz no es ausencia de dolor.

Es ausencia de culpa por haberme elegido.

Paz es poder dormir sin preguntas que me desgarren.

Es aceptar que hay heridas que seguirán ahí, pero ya no gobiernan mis días.

Es abrir los ojos por la mañana y no temer al eco de un mensaje.

Es no estar pendiente de una validación que nunca llega.

Y sí, echo de menos cosas.

Personas. Versiones de mí. Momentos que no volverán.

Pero no me traiciono más por revivirlos.

No negocio más con lo que me rompió.

No renuncio más a mi paz para sostener un amor que ya no estaba.

Así que no, no estoy eufóricamente feliz.

Pero por primera vez en mucho tiempo, estoy en paz.

Y eso, ahora lo sé… vale mucho más.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario