830. Cuando vuelve lo que creías superado

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Pasan los días y creo que estoy mejorando.

Creo que estoy saliendo de ese lugar oscuro. Que el aire pesa un poco menos, que las heridas dejan de escocer tanto. Que el insomnio se ha cansado de mí y la tristeza ya no se sienta al borde de mi cama cada noche.

Pero entonces… vuelve.

Vuelve ese vacío que aparece sin permiso, esa angustia que no avisa, que te aprieta el pecho como si de repente todo te quedara estrecho por dentro. Vuelven las ganas de llorar sin saber bien por qué… o tal vez por todo. Por lo que callaste. Por lo que perdiste. Por lo que aún duele aunque no lo nombres.

Vuelve el insomnio, las vueltas en la cama, los pensamientos que no paran y que cada vez tienen menos sentido, pero más ruido.

Y con ellos, esa sensación de que nada basta. De que, incluso cuando todo está más o menos en calma, algo dentro de ti no lo está.

Es agotador.

Sientes que si no es una cosa es otra.

Que se acumulan los problemas, los silencios, los miedos, las pérdidas.

Y llega un punto en el que incluso las cosas que no deberían afectarte lo hacen. Porque ya no tienes espacio, ni defensa, ni energía.

Porque estás saturado de sentir.

Y sé que no está bien pensar esto, pero sé también que si estuviera a su lado… todo sería distinto.

Que si ella me abrazara, si volviera a ser ese refugio que fue, yo volvería a respirar.

Aunque sé que no debería depender de eso.

Aunque me repita una y otra vez que tengo que sanar solo, que tengo que seguir sin ella, que no puedo seguir esperando algo que ya no va a volver.

Pero hay días en los que no me sale ser fuerte.

Días como hoy.

Y está bien escribirlo, aunque me duela.

Y está bien admitirlo, aunque parezca retroceder.

Porque esto también forma parte del camino.

Porque hay días donde sanar se parece demasiado a derrumbarse.

Donde la única victoria posible es no rendirse, aunque una parte de ti no tenga fuerzas ni para levantarse del suelo.

Hoy solo quiero que esto pase.

Que el vacío se calme.

Que la noche termine.

Que mañana duela un poco menos.

Y si no es mañana…

Pues que al menos no duela más que hoy.

Continuará…

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