Y si me equivoco, que sea por haberlo intentado, no por haberme paralizado por miedo.
Ha llegado el momento de mi vida en que elijo no ocultar lo que siento.
No voy a negarme lo que me hace bien ni a callar lo que me nace.
No elegí enamorarme de ella pero no pude evitarlo, fallé y no fue, ahora no puedo olvidarla pero terminaré haciéndolo de una forma u otra. La idealicé cuando no lo merecía.
No pienso seguir reprimiendo lo que me emociona ni alejándome de lo que me hace feliz por temor a no encajar en lo que otros esperan de mí, al que dirán.
He aprendido algo que ya no puedo olvidar: ni el tiempo se detiene, ni la vida se repite.
Acepto mis errores, estoy aprendiendo a quererme y a expresar mis sentimientos.
Las promesas que te hagan no te aseguran un después.
No hay un momento ni un amor perfecto sólo es tu cabeza quien te lo muestra.
La vida es ahora, quien quiera estar que lo demuestre.
Y esta vez… voy con todo.
Continuará…
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