879. Lo que ya no busco, porque ya lo encontré

By

Epígrafe:

“Hay amores que no terminan, sólo se esconden donde nadie más pueda tocarlos.”


Hice lo que pude para no quererte. Un montón de veces…

Me lo repetía como quien intenta protegerse del dolor antes de que llegue. Porque había distancia, porque había miedo, porque había demasiadas razones para no empezar algo que desde el primer momento ya me dolía.

Y aun así, no lo conseguí.

Te quise sin medida desde el primer instante. Sin tiempos, sin condiciones, sin lógica. Te quise desde un lugar tan profundo que, incluso ahora, cuando ya no estamos, sigo sabiendo que no voy a dejar de hacerlo.

Quizá nuestras vidas vayan por caminos diferentes.

Quizá no coincidamos más.

Pero lo que guardo de ti no tiene fecha de caducidad.

Lo llevo aquí dentro, escondido en un rincón donde sólo yo sé cómo entrar.

Y ahí seguirá. Porque eso también es amar: saber retirarse y proteger lo que ya no se puede sostener sin romperse.

Últimamente me repito que ya no te espero. Que ya no te guardo el sitio.

Y aunque a veces lo diga con los dientes apretados, la verdad es que algo de alivio empieza a notarse. No es que haya dejado de doler… es que ya no duele igual.

El pensamiento de que no volverás ha dejado de desgarrarme como antes.

Quizá porque, de tanto romperme, he aprendido a vivir con ciertas grietas.

He decidido dejar de buscar el amor.

No porque haya perdido la fe, sino porque ya lo encontré… y lo dejé en ti.

Y mientras mi corazón siga sintiendo lo que siente, no puedo ofrecerle a nadie más algo que no es suyo.

No quiero mentirme. No quiero mentir a nadie.

No quiero disfrazar de oportunidad lo que no sería más que un intento desesperado por olvidar.

Y sobre todo… no quiero hacerle daño a alguien que no tiene la culpa de que yo aún te ame.

Después de lo que he pasado, no me puedo permitir que nadie más sufra por mí.

Y aunque duela, aunque duela mucho…

Creo que esta decisión es lo más honesto que tengo ahora mismo.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario