907. Donde se confunden: Nostalgia y deseo de volver

By

Porque no todo lo que se echa de menos… se necesita de nuevo.

A veces no es que quieras volver. Es que extrañas lo que fuiste cuando estabas ahí.

Extrañas la ilusión. La risa fácil. Esa forma en la que un mensaje podía salvarte el día. El sentirte importante para alguien. El creer, aunque fuera por un momento, que estabas construyendo algo que valía la pena.

Extrañas, sí. Pero no porque quieras regresar. Sino porque te cuesta aceptar que eso ya no está.

Y es ahí donde se confunden la nostalgia y el deseo de volver. Porque duele tanto la ausencia, que por un instante piensas que quizás deberías volver a buscar lo que ya no existe. Como si se pudiera revivir lo que sólo estaba vivo porque tú lo sostenías.

Me ha pasado. Me pasa aún. Pensar en S y no saber si la echo de menos… o si sólo echo de menos lo que yo era cuando creía que me quería.

Porque esa es otra herida:

No saber si extrañas a la persona… o la idea.

No saber si aún amas… o si sólo recuerdas con cariño a quien te hizo sentir amado alguna vez.

Y a veces caes.

Y mandas ese mensaje que no deberías.

O revisas esa foto que guardaste cuando juraste borrarla.

O vuelves a pasar por donde ya no te espera nadie.

Y no es porque no hayas sanado.

Es porque hay partes de ti que todavía no saben vivir sin eso.

Porque la nostalgia te engaña.

Te pinta los días grises con los colores del recuerdo.

Te susurra que quizás aún queda algo… aunque ya no quede nada.

Pero no todo lo que duele, merece repetirse.

No todo lo que extrañas, te hace bien.

Así que no, no quiero volver.

Sólo estoy aprendiendo a convivir con los ecos de lo que fui cuando aún creía que aquello era amor.


Epígrafes

“No confundo nostalgia con amor. No quiero volver… sólo estoy aprendiendo a no buscarme en lo que ya no existe.”

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario