Prólogo de la serie
Hay procesos que no se pueden explicar con una sola palabra. Doler, soltar, callar, empezar de nuevo… todo parece sencillo cuando lo dices así, en voz baja, como si fuera fácil pasar de una cosa a la otra. Pero en la vida real no es así.
Primero está el dolor, que te desordena por dentro y te obliga a escribirlo todo para no desbordarte. Después llega el silencio, ese que incomoda tanto porque parece vacío pero en realidad es limpieza. Y, finalmente, un día te das cuenta de que ya no duele igual… y de que por fin puedes reconstruirte.
Este es ese camino.
El de soltar, callar y volver a empezar.
El que se recorre sin prisa, pero con la certeza de que al final, todo vuelve a tener sentido.
Continuará…
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