Me pregunto si, si un día ya no estuviera, te acordarías de mi risa… de cómo intentaba hacerte sonreír incluso cuando yo mismo me sostenía a medias.
Si extrañarías esos mensajes que parecían no decir gran cosa, pero que estaban llenos de todo lo que yo era capaz de dar.
Me pregunto si recordarías la forma en que te miraba cuando tú no mirabas, o si alguna vez notaste cómo me brillaban los ojos cuando hablaba de ti sin decir tu nombre.
Si pasar por los lugares que fueron nuestros te haría pensar en mí o si simplemente aprenderías a caminar sobre mis ausencias como si nunca hubiera estado.
A veces quisiera saber si supiste todo lo que sentí en silencio, lo que callé por miedo a perderte, lo que soñé con los ojos abiertos y no me atreví a decir.
Si alguna vez te darías cuenta de que lo mío fue real, cuando ya no esté para demostrarlo.
Y si llegara ese día… si seguirías con tu vida como si nada, o si alguna noche, al mirar al cielo, se te escaparía una sonrisa al recordarme.
Porque a veces no es la ausencia lo que duele, sino la certeza silenciosa de que quizá para ti nunca fui tan necesario como tú lo fuiste para mí.
Continuará…
Deja un comentario