1035. Lo que ya no estoy dispuesto a soportar

By

He escuchado un mantra que, por simple que parezca, me ha hecho pensar mucho:

“Yo no estoy disponible para las cosas o personas que me hacen sentirme como una mierda. Estoy disponible para la gente que me hace sentir bien.”

Y creo que, por primera vez, lo entiendo de verdad.

Durante mucho tiempo estuve disponible para todo y para todos.

Para quien solo se acordaba de mí cuando necesitaba algo, para quien me hablaba cuando le convenía, para quien me hacía sentir pequeño, insuficiente, o simplemente invisible.

Y lo peor es que, aun así, seguía ahí… intentando ser suficiente, arreglar lo que no dependía de mí, sostener vínculos que ya estaban rotos.

Pero llega un punto en el que uno se cansa.

En el que dejas de justificar las ausencias, los silencios y las faltas de respeto.

Y entonces entiendes que no se trata de orgullo, sino de amor propio.

De saber cuándo decir “no merezco esto” y cuándo dar un paso atrás para cuidar tu paz.

Hoy no estoy disponible para las conversaciones que solo desgastan, ni para los juegos emocionales, ni para los “te quiero” que se olvidan al día siguiente.

Estoy disponible para la gente que suma, que escucha, que cuida,

para los abrazos que no juzgan y las presencias que no se van cuando ya no todo es bonito.

Aprender a elegir con quién compartes tu energía no es egoísmo: es madurez emocional.

Y aunque duela reconocerlo, no todos los vínculos merecen quedarse.

Algunos solo estaban ahí para enseñarte a valorarte,a reconocer cuándo te estabas perdiendo por encajar en lugares que ya no te pertenecían.

Así que sí, hoy elijo con calma.

Elijo mi paz, mi calma, mi equilibrio.

Y si eso implica alejarme, entonces que así sea.

Porque por fin entiendo que no todo lo que me duele vale la pena,y no toda compañía es sinónimo de cariño.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario