1096. Cuando por fin dije “yo primero”

By

Hay un momento en todo proceso donde ocurre algo que nadie ve, pero que lo cambia todo.

Un instante silencioso, sin aplausos, sin testigos, sin épica.

Solo tú, frente a tu propia verdad.

Y hoy me ha pasado a mí.

Después de un año de dolor, de dudas, de cargar con culpas que no eran mías, de sostener a otros mientras yo me caía… por fin he dicho algo que nunca había dicho:

“Al primero que elegiría para amar, para cuidar, para construir… es a mí mismo.”

No es una frase bonita.

Es una ruptura.

Es un despertar.

Es un límite nuevo.

Es un “ya basta” que llega desde dentro.

Toda mi vida he amado desde atrás: dejando mi sitio, renunciando a mis necesidades, disculpándome por sentir, callando para no molestar, aceptando migajas, inventando excusas, perdonando heridas que yo nunca habría causado.

Pero hoy entendí algo que me atravesó el pecho:

No puedo volver a perderme por nadie.

No puedo volver a querer sin quererme.

No puedo volver a cuidarte si antes no me cuido yo.

Y no es egoísmo.

Es supervivencia emocional.

Es madurez.

Es la forma más honesta de no repetir lo que me rompió.

Hoy he puesto la primera piedra real de un futuro distinto:

me elijo.

Me miro.

Me sostengo.

Me doy el lugar que siempre dejé vacío.

Y sé que cuando de verdad me elija, todo lo que venga después será sano.

Porque jamás volveré a amar desde el miedo.

Ni desde la carencia.

Ni desde el abandono de mí mismo.

Hoy empieza otra manera de vivir.

La mía.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario