1111. Hoy, sin prisa, sigo

By

Hoy no ha sido un día perfecto.

Tampoco uno terrible.

Ha sido uno de esos días que pasan casi en silencio, donde nada cambia del todo… pero algo dentro de mí se acomoda un poco más.

He aprendido que avanzar no siempre es un salto.

A veces es apenas un paso, casi invisible, que solo soy capaz de notar cuando paro un momento y me escucho.

Hoy, sin demasiadas fuerzas pero con un poco de calma, he podido volver a mirar hacia adelante.

No por obligación, no por costumbre… sino porque empiezo a entender que merezco un futuro que no duela.

Quizá sea un proceso lento.

Quizá todavía haya ecos que pesan más de la cuenta.

Pero incluso así, sigo.

Sigo porque me debo una vida que no se quede a medias.

Sigo porque aún hay partes de mí que quieren reconstruirse.

Sigo porque, aunque a veces me falle la fe, me queda voluntad.

Hoy no celebro grandes cambios.

Hoy celebro algo más sencillo: que sigo caminando, incluso en los días en los que pensé que no podría.

Y eso, aunque parezca poco, es esperanza.

Mañana será otro intento.

Y está bien así.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario