1115. El silencio que te va a rugir por dentro.

By

Esto es sólo una carta con un único destinatario pero a quien jamás enviaré.

Me voy en silencio, sí.

Pero no porque no me duela, ni porque me sea fácil, ni porque la historia no me siga ardiendo por dentro en los días grises.

Me voy en silencio porque ya entendí algo que tardé demasiado en aceptar: cuando alguien no escucha tu presencia, tampoco notará tu ausencia… hasta que sea demasiado tarde.

Y ese “demasiado tarde” no será un castigo.

Será una verdad.

Una verdad que no necesita ruido, ni explicaciones, ni despedidas dramáticas.

Sólo necesita que yo cierre la puerta desde dentro y, por primera vez en mucho tiempo, me lleve conmigo todo lo que regalé sin medida:

mi lealtad,

mi cuidado,

mi forma de amar,

mi presencia limpia,

mi capacidad de sostener incluso cuando a mí no me sostenía nadie.

No voy a gritar mi marcha, ni voy a pedir que alguien note que ya no estoy.

No quiero deberte ni eso.

Mi silencio será mi límite, mi frontera y mi renacer.

Un silencio que, si algún día lo escuchas, no será porque yo quiera volver, sino porque por fin te darás cuenta de lo mucho que un día tuviste y de lo fácilmente que lo dejaste ir.

No menciono nombres.

No señalo culpables.

No escribo para herir.

Pero quien deba entenderlo, lo entenderá.

Y ahí, justo ahí, es donde mi silencio hará más ruido que cualquier adiós.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario