1123. Seguir, incluso cuando cuesta

By

No todos los días se avanza igual.

Hay jornadas en las que el cuerpo pesa más, la cabeza va más lenta y el ánimo no acompaña tanto como querríamos. Y aun así, se sigue.

Hoy no ha sido un día luminoso.

Tampoco uno especialmente oscuro.

Ha sido uno de esos días intermedios que cansan más de lo que parece, porque exigen sostenerse sin épica, sin grandes conclusiones, sin finales claros.

Pero hay algo importante que hoy sí sé:

aunque a veces el paso se acorte, no es lo mismo volver atrás que caminar despacio.

Seguir no siempre es empujar fuerte.

A veces seguir es no dejar que lo incómodo te devuelva al lugar del que tanto costó salir.

Es mantenerte en pie incluso cuando preferirías no pensar demasiado.

Es elegir no analizarlo todo, no remover, no abrir heridas que hoy no necesitan aire.

Hoy no vengo a contar nada nuevo.

Vengo a confirmar algo que ya sabía:

que avanzar también es sostener la calma cuando el día no acompaña,

que crecer no siempre se nota desde fuera,

y que hay batallas que se ganan simplemente no cediendo terreno.

Mañana será otro día.

No mejor ni peor, simplemente distinto.

Y yo seguiré aquí, caminando a mi ritmo,

sin explicarme tanto,

sin justificarme tanto,

sin convertirme otra vez en el lugar donde todo pesa.

Eso, hoy, ya es suficiente.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario