Hoy no ha sido un día para escribir bonito.
Ha sido un día para sostener decisiones, despedidas y silencios que pesan más que las palabras.
Me voy de un lugar dejando mucho de mí dentro, pero también llevándome algo importante: la certeza de que no me marcho huyendo, sino avanzando.
A veces no hace falta entenderlo todo.
Basta con saber que quedarse ya no era una opción.
Mañana… seguiremos.
Hoy, con llegar hasta aquí, es suficiente.
Continuará…
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