Segundo día.
Mil llamadas.
Muchísimo papeleo.
Visitas, gestiones, decisiones pequeñas que pesan más de lo que parece.
Hoy no ha habido silencio.
Ha habido ruido, móvil, prisas y agotamiento.
Estoy cansado. Mucho.
Pero sigo avanzando.
A veces construir algo nuevo no es ilusión, es simplemente aguantar el día y no rendirse.
Mañana será otro.
Continuará…
Deja un comentario