1161. Cuando el cansancio también es avance

By

Ha sido un día duro.

De esos que empiezan temprano y se alargan sin pedir permiso.

Salí de casa a las 9:00 y acabo de volver ahora, con el cuerpo pidiendo pausa y la cabeza todavía en marcha.

Quedan pocos días para que El Arco abra las puertas.

Muy pocos.

Y cada uno pesa más que el anterior, pero también significa que estoy más cerca.

Hoy pasó algo curioso.

Recibí un regalo que realmente necesitaba:

una tablet para poder poner la música en el bar.

Justo eso.

Algo práctico, necesario, pensado para lo que viene.

Tan necesario que ni siquiera me ha dado tiempo a pararme a configurarla.

Y quizá eso lo resume todo.

Estoy viviendo los días a contrarreloj, acumulando horas, decisiones, llamadas, cansancio.

Haciendo lo imprescindible para que todo esté listo, aunque yo aún no lo esté del todo.

No es desinterés.

Es foco.

Es prioridad.

Es saber que ya habrá tiempo para sentarme, conectar cables, elegir canciones y darle al play.

Hoy no ha sido un día bonito.

Ha sido un día real.

De esos que no se lucen, pero que sostienen todo lo que vendrá después.

Y aunque llegue agotado, aunque el cuerpo pese y el silencio de casa se note más, sé una cosa con claridad:

Cada día así es un día menos de espera y un día más cerca de levantar la verja.

Mañana… seguimos.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario