Y también está bien.
Hay días que no vienen a enseñarte nada nuevo, no traen revelaciones ni cierres ni grandes frases.
Son días de hacer, de resolver, de seguir.
Hoy es uno de esos.
Trabajo, gestiones, llamadas, decisiones pequeñas que suman.
Poco espacio para sentir.
Y está bien.
No todos los días tienen que doler,
ni sanar, ni explicar nada.
A veces basta con llegar al final del día
sabiendo que no te rendiste.
Mañana habrá tiempo para escribir.
Hoy, con seguir, es suficiente.
Continuará…
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