1183. No todo lo que remueve te rompe

By

Han sido días intensos.

De esos que no te dejan tiempo ni para pensar… y cuando por fin lo hacen, lo que aparece dentro no siempre es cómodo.

Trabajo.

Cansancio físico.

Horas que se acumulan.

Clientes nuevos.

Decisiones rápidas.

Responsabilidades que pesan.

Y en medio de todo eso, de repente, el pasado golpea.

Una llamada.

Un recuerdo.

Una frase que se queda dando vueltas.

Y parece que todo lo avanzado tambalea un poco.

Pero estos días me han enseñado algo importante:

no todo lo que remueve te rompe.

A veces lo que duele no es una caída.

Es una prueba.

Una última sacudida para ver si de verdad has entendido lo que ya no quieres repetir.

Me he descubierto más cansado, sí.

Más vulnerable por momentos, también.

Pero no más débil.

Porque ahora, aunque algo me mueva por dentro, ya no me paraliza.

Aunque recuerde, ya no me quedo atrapado.

Aunque duela, no retrocedo.

Estoy construyendo algo que es mío.

Estoy ocupando mi tiempo en un sueño que me pertenece.

Estoy cansado, pero no vacío.

Estoy agotado, pero no perdido.

Y eso cambia todo.

Hay días que remueven el pasado.

Y hay días que confirman que ya no vives allí.

Hoy elijo quedarme con lo segundo.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario