La verdad es que ni siquiera extrañarán tu sonrisa, porque jamás brillaste como ellos brillaron para ti.
Ni siquiera sentirán tu vacío, porque jamás ocupaste el espacio que ellos ocuparon en tu alma.
Ni siquiera notarán tu partida, porque jamás fuiste la llegada que ellos fueron para ti.
Ni siquiera lamentarán tu distancia, porque jamás tuviste la importancia que ellos tuvieron en tu vida.
Ni siquiera extrañarán tu calor, porque jamás fuiste la hoguera que ellos encendieron en tu alma.
Ni siquiera recordarán tu nombre, porque jamás significaste como ellos significaron para ti.
Ni siquiera sentirán tu falta, porque jamás ocupaste el lugar que ellos ocuparon en tu corazón.
Ni siquiera lamentarán tu ausencia, porque jamás fuiste la presencia que ellos fueron en tu vida.
Continuará…
Replica a Óscar David Cancelar la respuesta