Que difícil es ser tu amigo. No porque no lo quiera, ni porque no valore cada momento que compartimos, sino porque, a pesar de estar tan cerca de ti, siempre siento que algo me separa de lo que realmente desearía ser. Ver como tu vida sigue su curso, cómo compartimos risas y hablamos de todo, mientras mi corazón me recuerda que quiero algo más, es una sensación difícil de manejar. No puedo evitar desear que las cosas fueran diferentes, que pudiera ser alguien más para ti, algo más que un amigo pero, por más que lo desee, sé que no puedo y, aunque eso me duela, lo acepto.
Es extraño estar tan cerca de alguien, sentir que hay una conexión tan profunda, pero al mismo tiempo, saber que no puedo dar un paso más allá. Mi lugar está marcado por la amistad y, aunque en el fondo de mi ser haya una parte de mí que quisiera cruzar esa línea, sé que no debo.
Cada vez que sonríes, cada vez que te veo feliz, me siento afortunado de estar a tu lado, de ser esa persona en la que confías, la que te escucha, la que está ahí en los momentos buenos y malos pero, al mismo tiempo, no puedo evitar sentir esa punzada de tristeza, como si mi corazón supiera que nunca seré el que esté en el centro de tu vida de la manera en que yo lo desearía y, aunque me duela, lo acepto.
Que difícil es amar en silencio, guardar lo que siento porque sé que no es el momento, o tal vez nunca lo será. La amistad, aunque hermosa, también tiene sus límites. Esos límites son los que me detienen, los que me dicen que debo conformarme con ser sólo tu amigo, aunque mi corazón grite que quiero ser algo más. No sé si algún día las cosas cambiarán, quizás es cosa de tomarme un tiempo para poder superarlo, por ahora, tengo que quedarme donde estoy, saber que nuestra amistad es suficiente, que mi presencia en tu vida es valiosa, aunque no sea como me gustaría que fuera y en cuanto a lo sentimental dar un paso al lado y mirar a otro corazón.
Lo acepto, aunque no siempre sea fácil porque a pesar del deseo que siento de ser más para ti, la realidad es que lo único que quieres por mi parte es mi amistad. No quiero arriesgar lo que tenemos, aunque mi alma desee lo contrario. Que difícil es ser tu amigo y, al mismo tiempo, tener que dejar ir lo que siento.
Aun así, elijo quedarme en este lugar, donde mis sentimientos permanecen guardados, porque lo que más quiero es que sigas siendo feliz y, si eso significa ser sólo tu amigo, entonces lo acepto.
Aunque este camino sea duro, aunque desee poder compartir contigo más de lo que ahora puedo, también sé que ser tu amigo tiene un valor que va más allá de lo que puedo entender. La amistad es algo que no quiero perder, algo que aprecio profundamente. Así que, aunque a veces me duela, seguiré aquí, en este espacio que me corresponde.
Que difícil es, pero lo acepto, porque lo único que quiero es verte feliz.
Continuará…
Replica a Mi Viaje a la Lectura Cancelar la respuesta