Sí, por fin lo he hecho, por fin, he comprendido lo que todos me decían y yo me negaba a ver por cómo actuaba conmigo.
Llevo unos meses repitiéndomelo en la cabeza:
- Se acabó.
- No la vas a perseguir más.
- Si lo que haga en su vida privada te duele… lo aguantas porque ya se te quitará de la cabeza.
- Nada de insistirla.
- No la amas, no la quieres, saca eso de tu corazón.
- Sólo juega con tus sentimientos, te estas rompiendo por su forma de actuar contigo.
Bueno, pues… no voy a entrar en detalles porque todavía me duele lo ocurrido y mucho pero, hoy ha llegado el día en que por fin puedo decirme a mi mismo: “no te preocupes, todo pasó, te seguirá doliendo una temporada pero, por fin, te diste cuenta”.
Hoy, puedo confirmar que el daño que me ha hecho, para mi, es totalmente irreparable, aunque para cualquiera pudiera parecer una tontería.
Lo bueno y lo que me hace saber que he entendido que para mi todo ha cambiado drásticamente es que lo que ha hecho, NO me ha enfadado, ni mucho menos, es mucho peor, me ha decepcionado y demasiado porque yo siempre perdí el culo por hacer lo que fuera por ella (da igual en la situación en que nos encontráramos, incluso en momentos en que no nos hablábamos) y ella en dos meses no ha podido perder 5 minutos para ayudarme con una tontería, incluso habiéndome prometido que lo haría.
El caso es que hoy he gritado pero por dentro, me he desgastado pensando, comprendiendo y lamentándome por su fallo, por su mentira, hasta que mi cabeza a dado un volantazo y ahí, justo en ese momento, lo he visto claro, ahí, es cuando todo se ha acabado realmente, por mucho que lo dijera anteriormente.
Y es que a veces lo mejor que puede hacer una persona por nosotros, aunque suene duro es DECEPCIONARNOS porque esa decepción es la única manera por la cual nos vamos a poder quitar esa venda de los ojos y del corazón.
Continuará…
Replica a Casiopea Cancelar la respuesta