Para cuando todo pese otra vez
Hey,
Si estás leyendo esto, es porque algo dentro de ti ha empezado a dudar.
Tal vez hoy todo te pese un poco más, o simplemente te hayas olvidado de lo mucho que vales.
Así que escucha, recuérdalo: Tú ya estuviste roto.
Y te reconstruiste con las manos temblando.
Te miraste en el espejo después de llorar y, aun así, saliste a seguir con tu día.
Te dijeron que no eras suficiente… y decidiste demostrar que sí lo eras, primero para ti.
Amaste con el alma, te rompieron… y aun así no dejaste de amar la vida.
Así que no, no vuelvas a apagarte por nadie.
No vuelvas a quedarte esperando una señal que nunca llega.
No vuelvas a pensar que estás pidiendo demasiado solo por querer algo que no duela.
No vuelvas a entregarte en silencio mientras por dentro gritas que te vean.
Has aprendido:
– A ponerte en primer lugar.
– A no aceptar migajas disfrazadas de amor.
– A reconocer cuándo alguien se queda por ti… y no por lo que necesita de ti.
Este dolor que hoy sientes ya lo superaste una vez.
Y si toca, lo volverás a hacer.
Pero que nunca se te olvide:
– Tú no viniste a este mundo a mendigar afecto.
– Viniste a sentirte libre, en paz y querido tal como eres.
Si todo pesa, párate. Respira. Llora si hace falta, pero luego… levántate.
Porque tú ya sabes lo que cuesta volver y aun así, sigues eligiéndote.
Siempre contigo…
Tu yo que aprendió a no soltarse nunca más
Continuará…
Replica a Mi Viaje a la Lectura Cancelar la respuesta