896. El día que entendí que no era culpa mía

By

“Por fin entendí que siempre fui demasiado bueno con personas que solo me usaban.”

No es una frase bonita.

Ni amable.

Ni fácil de tragar.

Pero es cierta.

Y me ha costado media vida entenderla.

Siempre pensé que si daba más, recibiría más.

Que si me esforzaba lo suficiente, terminarían valorándome.

Que si aguantaba, justificaba, perdonaba… un día todo ese amor volvería multiplicado.

Pero no fue así.

Porque cuando alguien solo viene a por lo que necesita, nunca se queda por lo que tú eres.

Fui demasiado bueno.

Demasiado comprensivo.

Demasiado dispuesto a entregar todo sin pedir casi nada.

Y ahí estuvo el error: en creer que eso me haría más valioso, cuando en realidad solo me convertía en una estación de paso.

Hoy, por fin, he dejado de culparme.

No por sentir tanto.

No por haber creído.

No por haber esperado que me trataran con el mismo cariño que yo ofrecía.

No fue culpa mía…

El problema nunca fue haber dado demasiado.

El problema fue haberlo hecho con personas incapaces de ver el valor de lo que estaban recibiendo.

No pienso endurecerme.

No voy a dejar de ser bueno.

Pero sí voy a elegir mejor.

Voy a cuidar de mí como merezco.

Y si eso significa cerrar la puerta a quienes sólo supieron aprovecharse de mi bondad… que así sea.

Porque ser bueno no es sinónimo de ser idiota.

Y yo no nací para que me usaran.

Nací para que me quieran bien.


Epígrafe:

“No era demasiado. Solo estaba dando lo que merecía alguien que supiera valorarlo.”

Continuará…

Posted In ,

3 respuestas a “896. El día que entendí que no era culpa mía”

  1. Avatar de Ana María Otero

    Eso es lo mejor que puedes hacer. Nadie merece lo que no valora y a la larga inevitablemente se descubre lo q se perdió a lo tonto 👍

    Le gusta a 2 personas

    1. Avatar de Óscar David

      Muchísimas gracias por tus palabras Ana 🫂
      Y sí, cuesta… pero llega un momento en el que uno ya no puede seguir culpándose por todo.
      No es orgullo, es instinto de supervivencia.
      Es el punto exacto en el que dejas de intentar entender por qué no te valoraron, y empiezas a preguntarte por qué tú no lo hiciste antes.
      Y ahí… empieza el cambio.
      Ojalá quien no supo quedarse, algún día entienda lo que perdió.
      Pero aunque no lo haga, yo ya no me quedo más en lugares donde tengo que mendigar lo que debería ser recíproco.
      Gracias por estar, de corazón 🖤

      Le gusta a 1 persona

      1. Avatar de Ana María Otero

        Tienes razón, nadie merece que alguien se arrastre y mendigue lo que se supone que cuando es real se entrega sin pensar porque sale directamente del corazón🫂

        Le gusta a 1 persona

Deja un comentario