Pase lo que pase, cueste lo que cueste… siempre hacia adelante.
Porque incluso cuando el mundo parece detenerse, cuando las fuerzas flaquean y las ganas se esconden, si algo debe mantenerse en pie, es tu voluntad.
Insistir, aunque el camino duela.
Persistir, aunque nadie crea en ti.
Resistir, aunque el cuerpo pida descanso y la mente sólo quiera huir.
Y nunca, nunca desistir.
Porque la vida no siempre recompensa rápido, pero sí lo hace con justicia.
Y cada paso que diste en medio del cansancio, cada lágrima que ocultaste, cada vez que sonreíste solo por no rendirte, te acercó un poco más a la versión de ti que hoy sigue de pie.
No todo sale como esperas, pero todo enseña algo.
Y un día, sin darte cuenta, miras atrás y entiendes que sobrevivir también fue una forma de avanzar.
Así que sigue.
No te frenes por el miedo ni por el cansancio.
No te castigues por tropezar.
Sólo levántate, respira, y da el siguiente paso.
Pase lo que pase,cueste lo que cueste… siempre hacia adelante.
Continuará…
Replica a Lincol Martín Cancelar la respuesta