1028. Hoy no tengo frases motivadoras

By

Hoy no tengo frases motivadoras.

Ni ganas de decir que todo pasa, que todo mejora o que el tiempo lo cura todo.

Hoy, si te quieres rendir, ríndete.

No te voy a juzgar.

A veces, rendirse también es una forma de descanso.

No todos los días se puede con todo.

Hay días en los que la cabeza pesa, el corazón duele y el alma solo quiere silencio.

Y no pasa nada.

No hay que ser fuerte siempre, ni tener respuestas para todo.

Hay días en los que respirar ya es bastante.

Pero yo, de momento, pienso seguir peleando.

No porque sea más valiente, sino porque aún me queda algo dentro que se niega a rendirse del todo.

Porque ya me he caído demasiadas veces y he aprendido que, aunque duela, siempre hay algo que empuja desde dentro para levantarse una vez más.

No tengo discursos, ni energía para disfrazar lo que siento con palabras bonitas.

Solo tengo esta verdad: estoy cansado, pero sigo aquí.

Y mientras siga aquí, seguiré intentando que cada día duela un poco menos y pese un poco menos también.

Así que, si hoy te rindes, hazlo.

Pero no te olvides de volver.

Vuelve cuando descanses, cuando respires, cuando el alma te pida otra oportunidad.

Y si ese día llega y me ves por aquí, probablemente siga peleando también.

Porque a veces no se trata de ganar, sino de no dejar que la vida te quite las ganas de intentarlo.

Continuará…

Posted In ,

2 respuestas a “1028. Hoy no tengo frases motivadoras”

  1. Avatar de BDEB

    Resulta curioso que unos días aparezcan esas frases como por arte de magia y otros sin embargo se esconden o se esfuman y no llegan. Suele pasar los días en que todo pesa más, pero como bien dices no importa, porque aparecerán de nuevo. Mientras seguimos batallando (sí, nos encontraremos por el camino) los respiros en todo son necesarios, hay que tomar aire para seguir y si cuesta siempre habrá una mano amiga que tire de nosotros ¿verdad?
    Un fortísimo abrazo Óscar. 🫂🫂😘

    Le gusta a 3 personas

    1. Avatar de Óscar David

      Gracias, Blanca.
      Tienes toda la razón. Hay días en los que las palabras parecen desaparecer, igual que la calma o la fuerza… pero luego regresan, igual que nosotros.
      A veces basta con una mano amiga, una frase, o simplemente un respiro para volver a recordar que seguimos aquí, que seguimos intentando.
      Es cierto que muchos de nosotros no sabemos pedir ayuda —quizás por costumbre, quizás por miedo a molestar—, pero cuando llega, se agradece como el aire tras una larga inmersión.
      Y cuando no llega… también sabemos que, aunque cueste, encontraremos la manera de reflotar por nosotros mismos, paso a paso, sin dejar de luchar.
      Un abrazo enorme, y gracias por seguir acompañándome siempre. 🌻

      Le gusta a 1 persona

Replica a BDEB Cancelar la respuesta