Lo que no es para ti está destinado a decepcionarte una y mil veces.
Y, aun así, nos cuesta aprenderlo.
Porque el corazón insiste, se aferra, se convence de que esta vez será distinto.
Pero no lo es.
Nunca lo es.
Hay personas que saben volver justo cuando ya casi las habías olvidado, que te sonríen lo justo para confundirte, que te hacen creer que aún queda algo entre los dos… y luego te lo recuerdan con una imagen, una frase, un gesto.
No por maldad, sino porque simplemente no sienten lo mismo.
Y ahí estás tú, otra vez, recordando que no puedes construir un futuro con quien sigue viviendo en otro presente.
Recordando que no se puede sanar donde te siguen abriendo heridas.
Lo que no es para ti, no lo será, aunque reces, aunque esperes, aunque sigas encontrando excusas para quedarte.
No es castigo, es destino.
Y por mucho que duela, el universo tiene su forma de apartarte de lo que solo iba a seguir rompiéndote.
Así que suéltalo.
Por fin.
Porque lo que está destinado para ti… no te hará sentir que molestas, ni te dolerá cada vez que intentes acercarte.
💭 “No es orgullo. Es cansancio.
De sostener lo que nunca quiso quedarse.”
Continuará…
Replica a Mi Viaje a la Lectura Cancelar la respuesta