1064. Una semana que pesa más que yo

By

Ha sido una semana rara.

No por lo que ha pasado fuera, sino por todo lo que se ha movido dentro de mí.

Me he sentido cansado de una forma que no es física, aunque también lo sea. Es un cansancio que se mete en el pecho, que te hace más lento, que te quita las palabras, que te obliga a arrastrarte en vez de caminar. Un cansancio que no viene de un mal día, sino de demasiados días seguidos sin poder respirar bien por dentro.

He tenido rabia.

Lo reconozco.

Por el trabajo, por tantas cosas que cargo y que no merezco, por sentir que doy más de lo que recibo, por sostener lo que no me sostiene, por cuidar a quien me ha hecho daño… y aun así seguir ahí.

He tenido miedo también.

Miedo a equivocarme con cada paso que quiero dar para cambiar mi vida.

Miedo a dejar un trabajo que me está consumiendo, miedo a la incertidumbre de empezar algo nuevo, miedo a caer todavía más hondo si fallo.

Y, sobre todo, he tenido tristeza.

Esa tristeza que no grita, pero vacía.

Esa que vuelve cada vez que pienso en ella, cada vez que algo suyo aparece, cada vez que recuerdo lo que fui capaz de sentir y lo que me quedé sin poder entregar.

Ha pasado más de un año y aún así… hay días que la herida vuelve a abrirse como si no hubiera pasado ni una semana.

Me he sentido solo.

Sé que no lo estoy del todo, pero hay soledades que no se resuelven con gente cerca, sino con alguien que vea lo que te pasa sin que tengas que explicarlo. Y últimamente siento que no tengo a nadie que me mire así.

Por momentos he querido rendirme.

Por otros, desaparecer.

Y otras veces, simplemente no sentir nada.

Pero aquí estoy.

Escribiendo.

Soltando.

Intentando no dejar que esta versión cansada de mí decida por el resto de mi vida.

Porque sí, ha sido una semana jodida.

Una más.

Pero también es una semana que me ha obligado a mirarme de verdad… y admitir que necesito hacer cambios, dar pasos, sacarme de donde me estoy hundiendo.

A veces avanzar no es correr.

A veces es solo no dejarse caer del todo.

Hoy, aunque sea poquito, sigo.

Aunque duela, sigo.

Aunque no vea nada claro, sigo.

Porque, aunque a veces se me olvide… sigo siendo yo.

Y aún tengo algo dentro que quiere salvarse.

Continuará…

Posted In ,

4 respuestas a “1064. Una semana que pesa más que yo”

  1. Avatar de BDEB

    Algunas veces se nos junta todo y lo que de normal pesa, entonces pesa mucho más.
    Una fecha señalada, el tener que «enfrentar» día a día con aquello que nos duele y que no nos deja seguir adelante…
    En estos días hablaba de la libertad, ¿sabes lo que admiro de ti? que día a día tienes ese «problema» frente a frente y a pesar de todo sigues, continúas adelante aunque creas que no puedes hacerlo, yo en cambio soy incapaz de enfrentarme a ello y me recluyo en mi misma.
    Eres valiente y lo demuestras día a día a pesar de que cueste.
    Un fortísimo abrazo y sabes que no estás solo. 🫂😘

    Le gusta a 2 personas

    1. Avatar de Óscar David

      Blanca… de verdad, gracias.
      A veces no sé cómo responderte porque tus palabras llegan justo donde más duele, pero también donde más falta hacen. Y eso, aunque no lo creas, lo valoro muchísimo.
      Sé que últimamente escribo desde un lugar más oscuro, más cansado, más frágil de lo que me gustaría reconocer. Y tienes razón: cuando una fecha pesa, cuando la herida sigue donde siempre, enfrentarlo día tras día desgasta mucho más de lo que uno admite.
      Pero lo que me dices… que me consideres valiente… cuesta leerlo, pero lo agradezco. Porque yo no me siento así. No siento que esté eligiendo ser fuerte, solo me toca seguir porque no tengo otra opción. Y aun así, ver que alguien lo percibe desde fuera, alguien que tampoco lo está pasando fácil, me da un poco de aire.
      No eres menos valiente por recluirte. Cada uno sobrevive como puede, y tú también sigues, también luchas, también te levantas aunque duela. No te quites mérito.
      Y gracias por recordarme que no estoy solo. A veces se me olvida, y leer tus mensajes me hace sentir un poco menos perdido.
      Un abrazo enorme, Blanca.
      De verdad. 🫂🖤

      Le gusta a 2 personas

  2. Avatar de Mi Viaje a la Lectura

    Se siente el dolor en tus palabras, pero también la fuerza y la valentía de alguien que siempre decide seguir adelante. Es una lucha interna que debe cansar al extremo a quien la vive. Y no hay respuestas, no hay caminos. A veces, sólo queda sobrevivir. Respirar y esperar… porque al final todo cambia, lo bueno y lo malo. Y esto, también lo hará. Lo vas a lograr. Un abrazo enorme, Óscar.

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de Óscar David

      Abril… gracias por leerme así, incluso cuando ni yo mismo sé cómo ordenarme por dentro.
      Sé que se nota el dolor, porque está siendo una etapa pesada, de esas que parecen no terminar nunca. Y sí, cansa. Mucho más de lo que admito fuera de aquí. A veces siento que estoy avanzando y otras… que solo estoy sobreviviendo como dices tú: respirando, aguantando, esperando a que algo dentro de mí finalmente cambie.
      Me reconforta lo que dices: que todo cambia. Supongo que necesito aferrarme a esa idea, incluso en los días en los que parece que nada se mueve. Y que tú lo digas, desde tu forma de ver y sentir, me llega más de lo que imaginas.
      Gracias por estar, por leer entre líneas, por sostener sin pedir explicación.
      Ojalá algún día pueda mirarme a mí mismo como me ves tú en muchas ocasiones.
      Un abrazo enorme. 😘

      Le gusta a 1 persona

Deja un comentario