1078. 365 días de cenizas y renacer. Final.

By

EPÍLOGO — El hombre que salió de las cenizas

Cuando miro hacia atrás y repaso este primer año, sigo sin entender muy bien cómo he sido capaz de sostenerlo. Cómo sigo aquí, escribiendo. Cómo conseguí no rendirme. Cómo pude enfrentar cada día un dolor que parecía no tener fin.

Ha sido un ciclo entero de caer y levantarme.

De romperme y recomponerme.

De sentir por primera vez cosas que antes no sabían ni nombrar.

Un año en el que creí que lo perdía todo… sin saber que estaba empezando a encontrarme.

Porque aunque esta historia nació desde la pérdida, desde la desesperación y desde un amor que ya no existía, lo que ha crecido aquí no tiene nada que ver con eso.

Lo que ha crecido soy yo.

Yo, aprendiendo a sentir lo que llevo años evitando.

Yo, descubriendo heridas que siempre estuvieron ahí, ocultas bajo silencios y torpezas.

Yo, reconociendo mis límites, mis miedos, mis carencias… pero también mis luces.

Yo, dejando de culparme por lo que jamás dependió de mí.

Yo, empezando a creer que aún puedo construir algo que sea solo mío.

Este blog —mi hijo, mi espejo, mi refugio, mi verdad— ha sido testigo de la mayor transformación de mi vida.

No he soltado del todo a S, no voy a fingirlo.

No he superado todo.

No estoy en la cima de nada.

Pero tampoco sigo en el lugar donde empecé.

Eso es lo que importa.

He cambiado.

Estoy cambiando.

Sigo cambiando.

Y ese es el verdadero renacer: no volver a ser el de antes, sino aprender a ser quien siempre fui bajo todo el dolor.

La Primera Parte termina aquí porque todo ciclo necesita un cierre.

Pero no porque esté curado, ni porque haya dejado atrás cada herida… sino porque ya no sigo viviendo en el mismo punto.

Este año no ha sido una línea recta, ha sido una espiral.

Y aunque a veces parezca que vuelvo al mismo sitio, cada vuelta me encuentra un poco más consciente, un poco más fuerte, un poco más yo.

Mañana empieza el segundo año.

Un año que escribiré desde otro lugar.

Desde la realidad que tengo ahora, no desde la memoria que me persigue.

Desde el hombre que estoy aprendiendo a ser, no desde el que intentaba salvar lo perdido.

He sobrevivido a mi propio incendio.

Y aunque aún quede humo…

estoy aquí.

De pie.

Vivo.

Y avanzando.

Porque al final, ese era siempre el propósito escondido de este blog: enseñarme a volver a la vida desde mis cenizas.

Continuará…

Posted In ,

Una respuesta a “1078. 365 días de cenizas y renacer. Final.”

  1. Avatar de BDEB

    Pues toca felicitarte por ese primer año aquí, en este espacio y por mucho más.
    Por escribir cada día aún cuando no habían fuerzas.
    Por luchar día a día, aún cuando parece que volvamos al inicio de todo, siempre avanzamos, se puede dar un paso hacia atrás pero dos adelante.
    Por servir de ejemplo y con tus vivencias, en ocasiones, hacer que nos veamos como delante de un espejo.
    Por acompañar, porque tú también lo has hecho.
    Y sobre todo, felicitarte por no rendirte y hoy ser alguien nuevo, aunque aún duela, aunque la herida no haya sanado del todo, lo hará.
    Por último darte las gracias, por abrir tu corazón de esa manera y permitir que lo demás lo veamos y sintamos.
    Un abrazo enorme Óscar y a por el segundo año. 🫂😘

    Le gusta a 2 personas

Replica a BDEB Cancelar la respuesta