1125. Donde empiezo a volver a mí

By

Hay momentos en los que todo empieza a ordenarse por dentro, incluso antes de que lo haga por fuera.

No porque ya esté hecho, ni porque el camino sea fácil, sino porque, por primera vez en mucho tiempo, sabes que estás caminando en la dirección correcta.

Ahora toca negociar, hablar, ajustar, pensar con calma.

Vendrá la burocracia, los papeles, los trámites, las decisiones pequeñas que también pesan.

Nada de eso me asusta.

Lo que me asustaba era quedarme donde ya no era yo.

Si todo va como debe, pronto empezaré a rodar algo propio.

Sin prisas innecesarias, pero sin seguir postergando una vida que ya me estaba pidiendo cambio a gritos.

No quiero precipitarme, pero tampoco volver a ignorarme.

Mi trabajo actual —y todo lo que lo rodea— se ha convertido en un lugar tóxico para mí.

No por el esfuerzo, ni por la responsabilidad, ni por la carga.

Sino porque, sin darme cuenta, me fui perdiendo dentro.

Y hay sitios donde uno puede aguantar…

pero no vivir.

Esto no es una huida.

Es una elección.

Elegirme.

Recuperarme.

Construir algo que tenga sentido para mí.

Algo donde pueda estar presente, entero, en paz.

No sé todo lo que vendrá.

Pero sí sé algo importante:

ya no quiero seguir siendo alguien que sobrevive donde no pertenece.

Y eso, aunque dé vértigo, también se parece mucho a la esperanza.


No empecé de cero: empecé desde mí.

Continuará…

Posted In ,

Una respuesta a “1125. Donde empiezo a volver a mí”

  1. Avatar de Lincol Martín

    Es un texto profundo y valiente, lleno de honestidad y sensibilidad. Habla de escucharse, de elegir con conciencia y de volver a uno mismo como acto de amor y esperanza, mostrando la belleza que nace cuando se decide vivir con sentido y autenticidad.

    Le gusta a 2 personas

Replica a Lincol Martín Cancelar la respuesta