1180. Lo que aún vive aunque ya no esté

By

No sé en qué momento exacto aprendí a caminar sin ti, pero sé que no fue porque dejara de doler. Fue porque no me quedó otra. La vida siguió empujando, y yo aprendí a avanzar con una ausencia agarrada al pecho, de esas que no se ven pero pesan.

Hay días —como hoy— en los que todo vuelve.

Tu recuerdo, tu voz, la forma en que una vez me miraste y me hizo sentir en casa. Y entonces entiendo que no todo lo que termina desaparece. Hay amores que no se van, sólo cambian de lugar dentro de uno.

No voy a mentir: me he culpado demasiado.

Por lo que no supe decir, por lo que no supe hacer, por no haber tenido las herramientas que hoy sí tengo. Durante mucho tiempo creí que fallarte era la única explicación posible para el final. Hoy empiezo a entender que no todo lo que se rompe lo hace por falta de amor. A veces se rompe porque dos personas no saben sostenerse al mismo tiempo, porque llegan heridas, cansadas o en momentos distintos.

Te amé de verdad.

No desde la perfección, sino desde la entrega. Desde lo que era y desde lo que sabía en ese momento. Y aunque me duela admitirlo, también sé que ese amor no podía salvarlo todo.

No espero nada de ti.

No quiero que vuelvas ni que mires atrás. No quiero ser una carga ni una sombra en tu vida. Sólo necesitaba reconocer —aunque sea en silencio— que lo que sentí fue real, que no fue una fantasía ni un error, que amar así me cambió para siempre.

Tal vez no deje de amarte como se deja de sentir algo de un día para otro.

Pero sí estoy aprendiendo a no quedarme a vivir ahí. A llevarte como parte de mi historia, no como mi destino. A entender que honrar lo que fuimos no significa quedarme atrapado en ello.

Si algún día piensas en mí, ojalá no lo hagas desde la culpa ni desde la nostalgia, sino desde la verdad: dos personas que se quisieron, que no supieron quedarse, y que siguieron caminos distintos porque era lo único posible.

Yo seguiré adelante.

Con todo lo aprendido.

Con todo lo sentido.

Con lo que dolió… y con lo que me hizo más humano.

Y eso, aunque ahora no lo parezca, también es una forma de amor.

Continuará…

Posted In ,

Una respuesta a «1180. Lo que aún vive aunque ya no esté»

  1. Avatar de maria delmar Moreno

    Yo hice todo lo posible y tengo el cuerpo. Y la mente agotados

    Le gusta a 1 persona

Replica a maria delmar Moreno Cancelar la respuesta