1194. No es lo mismo… pero sigue ahí

By

Hoy volvimos a hablar.

Cuarenta y cuatro minutos.

Una conversación tranquila, casi superficial.

Temas sin peso, palabras medidas, silencios cómodos… o al menos, eso parecía.

Nada profundo.

Nada que removiera en exceso.

Y aun así… algo se movió.

No por lo que se dijo.

Sino por lo que no se dijo.

Porque hay conversaciones que no necesitan ir al fondo para tocarte por dentro.

Basta con la voz.

Con la costumbre.

Con ese “esto ya lo viví” que se cuela sin avisar.

Y me he dado cuenta de algo que llevo tiempo sintiendo:

No es lo mismo que antes.

Pero sigue ahí.

Ya no hay esa necesidad urgente.

Ya no hay esa ansiedad por entenderlo todo.

Ya no hay ese impulso de querer arreglar lo que fue.

Pero hay algo que no termina de irse.

Una parte de mí sigue deseando que, algún día, vuelva a mi lado.

No desde la dependencia de antes.

No desde el miedo a perder.

Sino desde otro lugar.

Desde el lugar de alguien que ahora sabe hablar.

Que ahora sabe expresar lo que siente.

Que ahora no se guarda lo importante por miedo a incomodar.

Y es inevitable pensar…

Que si todo esto hubiera llegado antes,

si me hubiera conocido así entonces,

quizá todo habría sido distinto.

No necesariamente mejor.

No necesariamente duradero.

Pero distinto.

Y esa palabra pesa.

Porque no es un “ojalá volviera todo”.

Es un “ojalá hubiera sido así”.

Pero la vida no se escribe hacia atrás.

Y aunque ese pensamiento aparezca, también sé algo:

La persona que soy ahora no necesita volver al pasado para validarse.

Solo necesita no olvidarse de quién es.

Hoy no ha sido un día de recaída.

Ha sido un día de recuerdo.

Y hay una diferencia.

Porque recordar no es retroceder.

Es aceptar que hubo algo que importó…

sin dejar que decida hacia dónde sigo.

“No echo de menos lo que fue… echo de menos lo que pudo haber sido siendo quien soy ahora.”

Continuará…

Posted In ,

Una respuesta a «1194. No es lo mismo… pero sigue ahí»

  1. Avatar de Mi Viaje a la Lectura

    Tu entrada me puso a pensar en todos esos “¿qué hubiera pasado si…?”.
    Si hubiera hecho, si no hubiera sentido, si hubiera actuado distinto… tal vez la historia sería otra.
    Y por un momento me encontré culpándome: por ser como soy, por hacer lo que hice, por sentir como sentí.
    Pero ahí me detuve. No otra vez.
    Porque a veces parece que ya está superado… y vuelve, solo que de otra forma.
    Entonces respiré y recordé algo importante: fui buena, lo di todo, di lo mejor de mí.
    Y si eso no fue suficiente, entonces esa persona no era para mí. No en ese momento.
    Por eso esta frase que escribes resuena conmigo: «La persona que soy ahora no necesita volver al pasado para validarse»
    Y aun así, a veces esos pensamientos vuelven… pero intento no quedarme ahí.
    Espero que sea tu momento.

    Le gusta a 1 persona

Replica a Mi Viaje a la Lectura Cancelar la respuesta