1196. De frente, aunque tiemble

By

Antes no sabía.

O quizá sí sabía algo dentro de mí, pero no tenía cómo nombrarlo.
Quizá era la alexitimia.
Quizá eran años acostumbrado a callar.
Quizá era miedo.
Quizá una mezcla de todo.

No entendía bien lo que me pasaba.
No veía venir ciertos problemas hasta que ya me estaban arrastrando.
No sabía poner palabras al dolor, al enfado, a la tristeza, a esa sensación constante de llevar peso sin saber de dónde venía.

Vivía muchas cosas… pero sin terminar de comprenderlas.

Desde hace tiempo empecé a trabajar en mí.

A conocerme.
A mirar donde antes evitaba mirar.
A entender que sentir no me hace débil y que hablar no me rompe.

He tenido que aprender algo que para otros quizá parece natural: reconocer emociones, atravesarlas y no huir de ellas.

Ahora sigo teniendo problemas.
Sigo teniendo días malos.
Sigo sintiendo nudos en la garganta y momentos en los que los ojos se llenan de lágrimas.

La diferencia es que ya no me escondo.

Ahora resuelvo.
Ahora afronto.
Ahora me siento delante de lo que duele y lo miro a la cara.

No siempre con seguridad.
No siempre con fuerza impecable.
No siempre sin temblar.

Pero de frente.

Porque he entendido que valentía no es no sufrir.
Valentía es avanzar mientras sufres.

Y si hoy lloro mientras soluciono algo, también cuenta.
Si me tiembla la voz pero digo lo que siento, también cuenta.
Si me cuesta, pero no huyo, también cuenta.

Antes sobrevivía sin entenderme.
Hoy me estoy construyendo con conciencia.

Con lágrimas a veces.
Con miedo en ocasiones.
Pero siempre dando la cara.

Y eso, para mí, ya es una victoria.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario