908. Donde se confunden. Cierre de la serie

By

Porque sólo atravesándolos, pude empezar a entenderlos.

Durante este último año me he enfrentado a muchas primeras veces que no se celebran:

– La primera vez que me rompí sin decírselo a nadie.

– La primera vez que lloré sin esperar consuelo.

– La primera vez que escribí no para que alguien volviera… sino para no volver yo.

Y, poco a poco, entre esas grietas fui descubriendo que no todo es tan nítido como pensaba.

Que hay emociones que se disfrazan.

Que hay sentimientos que se solapan.

Que hay situaciones que uno no sabe cómo nombrar, porque duelen y se parecen… aunque no sean lo mismo.

Esta serie nació de ahí. De ese lugar confuso donde los sentimientos se cruzan y no sabes si estás bien… o sólo estás sobreviviendo.

Donde la esperanza se parece demasiado a la resignación.

Donde la paz se confunde con un vacío inmenso.

Donde el deseo de volver no siempre nace del amor… sino de la nostalgia mal entendida.

Y en ese viaje, me encontré a mí.

En la contradicción.

En la duda.

En la forma en que mi cuerpo reaccionaba antes de que yo supiera qué estaba sintiendo.

En el esfuerzo por entender lo que antes sólo evitaba.

A veces sigo sin saber bien cómo se llama lo que me pasa.

Pero ahora al menos me lo permito sentir.

Me doy el permiso de no tener todas las respuestas, de no juzgarme por seguir sanando a mi ritmo, y de no tener que explicarlo todo.

Porque cada entrada que escribí no fue una lección…

Fue una búsqueda.

Un espejo donde verme.

Un intento de decirme, por fin, la verdad sin disfrazarla.

He descubierto que conocerse no es un destino, sino un camino que no siempre es recto, ni justo, ni amable.

Pero que vale la pena.

Y aquí sigo.

Confundiéndome a veces.

Pero más consciente.

Más honesto.

Y, aunque cueste… más libre.


Epígrafe:

“Gracias a cada confusión emocional, me encontré. Y ahora que sé quién soy… ya no vuelvo a donde me perdí.”

Continuará…

Posted In ,

4 respuestas a “908. Donde se confunden. Cierre de la serie”

  1. Avatar de BDEB

    A veces confundimos, sentimientos, emociones, sensaciones, pero lo importante es ir descubriendo lo que es realmente, y a base de tiempo y reflexionar conseguimos hacerlo, aunque a veces también nos equivoquemos. Sanar es un proceso lento pero estás en el camino y no estás solo, aunque parezca que no es necesario de vez en cuando hay que pedir ayuda y no callar todo, créeme.
    Un fuerte abrazo.
    🫂🫂😘

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de Óscar David

      Gracias, Blanca.
      Este año me ha enseñado, a base de golpes y silencios, que entender lo que sentimos es mucho más complicado de lo que parece. He pasado tanto tiempo intentando ser fuerte, callando, creyendo que podía con todo, que al final tuve que romperme para aprender que también necesito ayuda, que también necesito soltar.
      Descubrir mi alexitimia fue como encender una luz en medio de un caos emocional: me permitió entender que no era frío, solo que no sabía cómo mostrar lo que sentía. Y en este camino, que ha sido tan lento como doloroso, he ido aprendiendo a nombrar lo que me pasa, a no esconderlo, a compartirlo incluso cuando duele.
      Sanar está siendo un proceso largo, pero ahora sé que cada paso me está llevando hacia una versión de mí más real, más consciente, más libre de todo lo que antes me ataba.
      Gracias por recordarme que no estoy solo y que hablar también es una forma de cuidarme.
      Un abrazo enorme. 😘😘😘

      Le gusta a 1 persona

  2. Avatar de Sandrinne Élan

    Gracias por compartir esta parte tan profunda de ti. Me resuena mucho cuando hablas de confundir resignación con esperanza… Eso no es fácil de nombrar. Tu viaje —de romperte, de encontrarte, de dejarte sentir sin juicio— me recuerda que sanar no es una línea recta. Aquí también estoy, intentando avanzar paso a paso, a veces con miedo, a veces con rabia, pero siempre tratando de ser más amable conmigo. Gracias por permitirme acompañarte con tu palabra.

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de Óscar David

      Me conmueve que mis palabras encuentren un rincón en el que quedarse dentro de ti. En este camino de sanar, a veces tan solitario y lleno de recodos, cruzarse con alguien que entiende es como encontrar un faro encendido en mitad de la niebla.
      Gracias por compartir un pedacito de tu propio viaje y recordarme que, aunque no siempre avancemos en línea recta, cada paso —incluso los más inciertos— también nos acerca a un lugar más cálido. 😘😘😘

      Le gusta a 1 persona

Replica a BDEB Cancelar la respuesta