1040. ¿Preparado para tanto?

By

No sé si uno llega alguna vez a estar preparado para tanto.

Tanto cambio, tanto silencio, tanta pérdida.

Tanta vida que pasa y que no se detiene, aunque tú aún no estés listo para continuar.

Durante mucho tiempo pensé que la fortaleza consistía en no caer, en mantenerme entero mientras todo se desmoronaba alrededor.

Hoy sé que no era eso.

La fortaleza real fue seguir, incluso roto.

Fue levantarme sin certezas, con el miedo a cuestas, y seguir confiando, aunque no tuviera motivos.

He aprendido a mirar mis ruinas sin asustarme.

A aceptar que no todas las historias terminan bien, pero que todas, de alguna forma, dejan una enseñanza.

Que no todo se olvida, pero con el tiempo, se aprende a vivir distinto.

Sigo luchando con fantasmas que no siempre se dejan ir.

Sigo recordando a quien ya no debería dolerme, pero también sigo creciendo en medio de ese dolor.

Porque ya no busco respuestas, busco paz.

Y eso, por fin, empieza a tener sentido.

A veces pienso que la vida no te prepara para tanto.

Ni para los adioses sin explicación, ni para el amor que se apaga, ni para la nostalgia que se queda.

Pero también pienso que, quizás, de eso se trata: de aprender a sostenerte sin entenderlo todo.

Hoy no prometo estar bien.

Prometo seguir intentándolo.

Prometo seguir buscando luz, incluso cuando no la vea.

Prometo no rendirme, aunque a veces duela seguir.

Porque sí, puede que aún me falte mucho por sanar, pero también he avanzado más de lo que creo.

Y si algo me ha enseñado este camino, es que no hay que tenerlo todo claro para seguir caminando.


Todavía estoy aquí

Y si llegaste hasta aquí conmigo, gracias.

Por leerme, por quedarte, por entender sin preguntar.

Por acompañar a alguien que sigue aprendiendo, poco a poco, a estar preparado para tanto.

Continuará…

Posted In ,

2 respuestas a “1040. ¿Preparado para tanto?”

  1. Avatar de Mi Viaje a la Lectura

    La forma de resolver nuestra resistencia a la vida es encontrarnos con ella cara a cara. Podemos hacernos el regalo de soltar nuestras expectativas, porque no existe cura posible para el cambio, el silencio, la pérdida. Seguirán presentándose siempre. Así es la naturaleza de la vida, de las cosas. A veces nos quedamos en la oscuridad, en el dolor y en el miedo. El reto es vivir la vida y ser capaces de apreciar, ser capaces de mirar de cerca, ser capaces de abrir nuestra mente, y en medio del caos, ver las cosas bonitas y buenas que nos rodean. No estamos tratando de resolver ningún problema. No estamos luchando por hacer que el dolor desaparezca o por ser mejores personas. Es descubrir que la luz siempre está presente, que tenemos momentos de alegría y que si los miramos y apreciamos mejor, no estaremos demasiado ocupados para vivir la vida. Es sólo un pensamiento. Un abrazo, Óscar.

    Le gusta a 2 personas

    1. Avatar de Óscar David

      Qué bonito lo que has escrito, Abril…
      Tienes razón: la vida no se resuelve, se atraviesa.
      Y, a veces, cuesta entender que no todo tiene que tener sentido, que algunas cosas simplemente son parte del camino, incluso cuando duelen.
      Supongo que lo más difícil es aprender a mirar con calma mientras todo cambia, sin querer retener lo que ya no está ni forzar lo que aún no llega.
      Tu mensaje me recuerda que incluso en medio del caos siempre hay algo que sigue brillando, aunque sea una chispa pequeña.
      Gracias por recordármelo, por poner en palabras esa forma de aceptar sin rendirse.
      Un abrazo enorme. 🌿

      Le gusta a 1 persona

Replica a Óscar David Cancelar la respuesta